Un fuerte aguacero acompañado de tormentas eléctricas dejó pérdidas cercanas a los 18 millones de pesos en una finca ubicada en la vereda Monte de Luz, zona rural del municipio de Saboyá, donde cinco reses murieron tras ser alcanzadas por una descarga eléctrica.
En diálogo con Matinal Noticias, Pablo Rodríguez, presidente de la Junta de Acción Comunal y propietario del predio, relató que los hechos ocurrieron el pasado miércoles 28 de octubre, entre las 11:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde, cuando una fuerte tempestad sorprendió a los habitantes de este sector.
Según explicó, los animales no eran de su propiedad, sino que pertenecían a otro campesino que tenía el ganado bajo su cuidado en el terreno arrendado. La descarga de un rayo terminó con la vida de las cinco reses, ocasionando pérdidas económicas que rondan los 18 millones de pesos.
Rodríguez señaló que no es la primera vez que se presentan situaciones de este tipo en la zona. En años anteriores también se habían registrado muertes de una o dos reses por cuenta de tormentas eléctricas; sin embargo, esta es la ocasión en la que se reporta la mayor pérdida de animales en un solo episodio.
El dirigente comunal indicó que ya se comunicó con la Administración Municipal para buscar algún tipo de apoyo, pero, según manifestó, recibió como respuesta que no existen mecanismos disponibles para ayudar a los afectados a recuperar los recursos económicos perdidos.
La zona se caracteriza por su actividad ganadera y está conformada por grandes extensiones de terreno con pocas viviendas. Por fortuna, este episodio no dejó personas lesionadas.
Ante lo ocurrido, Pablo Rodríguez hizo un llamado a los campesinos y habitantes de la región para extremar las medidas de precaución durante esta temporada de lluvias, especialmente ante los cambios repentinos del clima, con mañanas de altas temperaturas y fuertes precipitaciones acompañadas de actividad eléctrica hacia el mediodía.
La situación vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan los productores ganaderos del campo boyacense frente a las tormentas eléctricas y las pérdidas que estos fenómenos pueden ocasionar en sus economías familiares.