Tras un encuentro entre comunidades, veedores ciudadanos y autoridades, Urbaser, empresa prestadora del servicio de aseo en Tunja y operadora del Parque Ecológico y Tecnológico de Pirgua, confirmó la ampliación de la vida útil de la celda de disposición final por siete años más.
La confirmación fue realizada por su gerente, Andrea Meneses Villamizar, luego de las alertas que se habían conocido sobre el agotamiento de la capacidad del relleno sanitario, cuya vida útil se proyectaba inicialmente en meses y no en años, según los reportes que habían generado preocupación entre las autoridades y las comunidades.
Actualmente, más de 110 municipios de Boyacá, Cundinamarca y Santander disponen sus residuos sólidos en esta infraestructura, lo que convierte a Pirgua en un punto estratégico para la gestión de residuos en la región.
Durante el encuentro, los veedores y las comunidades cuestionaron por qué no se reduce el número de municipios que utilizan el relleno sanitario, teniendo en cuenta las alertas sobre su capacidad y los riesgos asociados a su agotamiento. Frente a esta inquietud, Urbaser explicó que no cuenta con facultades legales para impedir el ingreso de vehículos recolectores de otros municipios, por lo que continúa recibiendo los residuos de las poblaciones que hacen uso de esta infraestructura.
La empresa también señaló que cobra una tarifa adicional a los municipios externos por la utilización del relleno y que los recursos recaudados por este concepto se transfieren a la Administración Municipal de Tunja para financiar proyectos de agua potable y saneamiento básico.
De acuerdo con las cifras presentadas durante la rueda de prensa, las transferencias por este concepto ascienden a cerca de 2.000 millones de pesos, recursos que ya están en poder del municipio y que deberán destinarse a obras relacionadas, especialmente, con el mejoramiento de los servicios de agua potable y saneamiento básico.
Sin embargo, más allá de la ampliación anunciada, persiste otra preocupación: Boyacá todavía no tendría un plan alternativo definido para garantizar la disposición de los residuos cuando Pirgua agote su capacidad. Así lo advirtieron los veedores, quienes alertan sobre las dificultades que enfrentarían más de 110 municipios si deben trasladar sus desechos a otros rellenos sanitarios, con mayores distancias de transporte y costos que podrían terminar trasladándose a los usuarios del servicio de aseo.
La ampliación de la vida útil representa un margen adicional para la operación de Pirgua, pero también plantea un interrogante para las autoridades departamentales y municipales: ¿se aprovecharán estos siete años para construir una solución regional de largo plazo o se mantendrá la dependencia de una infraestructura de la que hoy dependen más de un centenar de municipios?
Redactó William Arley Páez
Periodista Matinal Noticias