Se nos fue Diego, y con él se llevó al fútbol. Porque ya nada será igual. Nunca más. La muerte del Pelusa marca un antes y un después. Y el golpe retumba en todas las latitudes. Noviembre había sido difícil desde principios de mes, con la internación en un sanatorio privado de La Plata y el posterior traslado a la Clínica Olivos para afrontar la intervención quirúrgica en la cabeza. El éxito de la cirugía fue un alivio parcial. Le esperaba una difícil recuperación. El corazón no le aguantó. Diario Olé - Argentina